Micoremediación

Algunas especies de hongos pueden limpiar el medio ambiente de contaminantes, convertir plásticos en alimentos biodisponibles y más.

Más allá de las fantásticas propiedades de los hongos como alimento y como medicina, algunos descubrimientos increíbles nos han llevado a comprender cómo algunas especies de hongos funcionan limpiando nuestro mundo de contaminantes.

La 'remediación' son los procesos naturales que los científicos han estado desarrollando para secuestrar o descomponer los contaminantes en el medio ambiente. 'Mycoremediation', un término acuñado por Paul Stamets, destaca de manera inclusiva el papel y el poder de las especies pertenecientes al Reino Fungi en el proceso. Esto lo convierte en una forma de biorremediación que aprovecha las enzimas producidas por los hongos, aprovechando las habilidades de los hongos para descomponer los materiales.

Para ayudar a remediar el problema de los plásticos acumulados y su impacto crítico en el medio ambiente, particularmente en los océanos, los investigadores están buscando formas alternativas de reducir los plásticos mediante el uso de hongos que "comen plástico". Ciertas especies tienen la capacidad de descomponer el poliuretano, un ingrediente central en los productos de plástico.

De hecho, varios estudios y experimentos han demostrado la capacidad de los hongos para degradar el poliuretano poliéster polimérico sintético; pesticidas; herbicidas; insecticidas; antibióticos; metales pesados; cianotoxinas y colorantes, entre otros.

Pleurotus ostreatus, también conocido como el hongo ostra, es otro hongo increíble que consume plástico. En 2014, la facultad de microbiología de la Universidad de Utrecht en los Países Bajos y la diseñadora Katharina Unger colaboraron en un proyecto que demostró que Pleurotus ostreatus podía convertir el plástico en alimentos de calidad humana en unos pocos días al digerir el plástico y transformarlo en un refrigerio rico en micelio.

Algunos hongos como Agaricus bisporus, Fomes fasciatus, Pleurotus platypus y Calocybe indica pueden remediar la contaminación por metales a través de la biosorción, ayudando a limpiar elementos como cobre, zinc, hierro, cadmio y desechos de metales pesados. Para generar adsorción sobre contaminantes metálicos, se pueden desarrollar biosorbentes utilizando micelio de hongos o compost de hongos (biomasa muerta). Además de ser un método eficiente y efectivo, la biosorción también es un método de micoremediación de bajo costo.

Otras especies pueden incluso ser entrenadas para descomponer desechos como mascarillas de polipropileno y guantes de plástico. Empresas como Mycocycle están experimentando con biorreactores en los que los hongos pueden descomponer los materiales en un entorno controlado. Actualmente están trabajando en formas de aplicar hongos a materiales de desecho como el asfalto para transformarlos en biomateriales.

Los hongos también se pueden emplear para regenerar el hábitat natural después de desastres ambientales, como derrames de petróleo en alta mar e incendios forestales, para restaurar el suelo y devolverle la vida.